



El Delta del Ebro contituye el hábitat acuático
más importante del Mediterráneo occidental, después de la Camarga (parque
regional de Francia), y el segundo del estado español, después del parque
nacional de Doñana.
El Delta es de importancia nacional para 8 especies de plantas y 69 de fauna
vertebrada, la mayoría aves. Su valor para los pájaros se manifiesta tanto
en su papel de área de cría, con 95 especies nidícolas, como la zona de hivernada
o reposo o alimentación durante los períodos migratorios. En cuanto a la diversidad,
sólo añadir que aquí se han citado 325 especies de aves de las 600 que existen
en Europa.
Las aves, habitantes omnipresentes del Delta, son las responsables del prestigio
internacional de este parque natural de 7.802 ha. Durante los meses fríos,
más de 300.000 pájaros utilizan el Delta como cuartel de hivernada, principalmente
gaviotas y patos.
Durante la primavera y el verano, 27.000 parejas de más de un centenar de
especies diferentes se reproducen en las diferentes colonias de cría del parque.





Los 320 km2 de arrozales, huertos y espacios naturales conforman una llanura
intensamente tranformada por la actividad humana, donde 50.000 personas han
creado el equilibrio actual con la conservación de los diferentes ecosistemas
naturales.
El Delta conserva aún un valiosísimo mosaico de comunidades vegetales naturales
que se ordenan según un marcado gradiente salino ligado al microrelieve de la
planta deltaica. De esta manera encontramos reductos de bosque de rivera en
los márgenes fluviales, zonas de surgencias de agua o de ojos con importantes
poblaciones de nenúfares, lagunas pobladas de vegetación sumergida y rodeadas
de encañizadas, prados de juncos y salobrales que se inundadn en invierno y
extensos arenales litorales con abundantes dunas.
El 75% restante de la superfície del Delta está ocupada por cultivos (unos 250
km2). El agua necesaria para el riego de los cultivos es transportada por dos
canales paralelos al río Ebro que una vez llegan al Delta se ramifican en otros
secundarios y terciarios (acequias) hasta llegar a los campos de cultivos.
El Delta del Ebro sufre un grave inconveniente para la agricultura, la salinidad
del subsuelo. Casi las 2/3 partes de su superficie se encuentran a un altura inferior
a los 50 cm sobre el mar. En estas condiciones el arroz ha sido el único cultivo
capaz de sobrevivir gracias a su vida acuática
El ciclo anual del arroz obliga a una rotación permanente del paisaje deltaico:
colores azules en abril y mayo cuando se inundan los campos, verdes en junio
y julio cuando las plantas cubren el agua,amarillos en agosto y septiembre,
tiempos de fructificación del grano y la cosecha. Los campos se quedan ambarrados
durante el otoño, al iniciar la temporada de caza, y el viento del norte (mistral)
los seca y les devuelve el color marrón al llegar el invierno.
El Delta es un territorio rico en recursos que han sido aprovechados desde tiempos
antiguos por el hombre. La evolución constante de la sociedad y de sus necesidades
han creado nuevas prespectivas sobre los recursos del Delta mientras que otros
han perdido importancia.
El Parque Natural juega un importante papel equilibrador de intereses en los
aspectos que influye directa o indirectamente en la conservación del patrimonio
natural.